domingo, 29 de abril de 2012

MÁS ALLÁ DE LAS MENTES CRIMINALES

¿Saben?, no es fácil encontrar, en ninguna materia, un estudio exhaustivo y con tintes cuasi enciclopedistas que, además, sea capaz de captar la atención del lector sin recurrir a la inexpresiva y letárgica sucesión de datos.
Francisco Pérez Fernández (además de brillante y pulcro coordinador del Departamento de Criminología de la Universidad Rey Juan Carlos, novelista [indispensable su La versión del Minotauro]) exhibe su vasto conocimiento del mundo del crimen en Mentes criminales (Nowtilus. 2011), en el que repasa, con una altísima dosis de rigor y profundidad, las diversas manifestaciones que la estética del crimen ha tenido en las más variopintas formas de arte (cine, música, videojuegos, comic, literatura...).
El ensayo nos introduce, de una manera cercana y accesible, al debate sobre la figura del criminal y el entendimiento que, respecto del crimen, ha ido teniendo nuestra sociedad, así como las reacciones que el mismo ha llegado a provocar, dependiendo del momento histórico.
Por las páginas de Mentes criminales desfila un auténtico sinfín de ejemplos paradigmáticos de la cultura criminalística, hábilmente diseccionados por la pluma de Pérez, que demuestra, una vez más (repárese en la calidad de trabajos previos como Imbéciles morales o Duendes en el laberinto), su carácter de perfecto analista (y referente) del asunto.
El volumen, que ha de ocupar un lugar privilegiado, asimismo, en los amantes de los distintos géneros (todos) que abordan la temática negra (si se permite) desciende a la arena respecto de la, siempre controvertida, polémica respecto de la capacidad de influencia de la "creación criminal" en el resto de seres humanos.
Y, afortunadamente, y como no podía ser de otro modo, viniendo de la pluma de Pérez Fernández, el mensaje no puede acabar sin una llamada a la libertad, la que se asienta en el estudio y el conocimiento, en suma, la única fuente (verdadera) de libertad.

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